El Correio da História se afirma por su enfoque positivo, exigente y de calidad, con foco en la información cultural.
Es una publicación impresa de 12 páginas que también se publica diariamente en línea.
Porque el periodismo moderno exige mucho más que simplemente describir hechos o transcribir declaraciones y comunicados de prensa, y exige también pensamiento crítico y la obligación de ser útil a los lectores, el “Correio da História” no practica un periodismo sesgado o faccional, sino que informa y busca, con sensibilidad, traer a sus páginas casos humanos relatados con dignidad y elegancia del pasado, del presente y del futuro, dando voz a los ciudadanos de Guimarães – desde el ilustre cronista hasta el héroe anónimo.
Rechazamos el periodismo insulso y pretendemos implementar una cultura editorial exigente y atenta a la innovación, para no decepcionar a los lectores más críticos, siempre con un fuerte sentido de responsabilidad social y cultural, sobre el que se construyen los principios sagrados de la libertad de prensa.
En ningún caso se sacrificará la veracidad de la información frente a otros criterios, en un diseño editorial que responde a una doble exigencia de calidad y diversidad, con áreas de información y horarios de programación diferenciados.
Debido al sesgo cultural del canal, el componente de noticias cubrirá incidentes e investigaciones relevantes del pasado, pero inevitablemente se centrará en el futuro, manteniendo la publicación lo más actual posible desde un punto de vista informativo.
Para nosotros, el factor humano es esencial en la información que pretende ser vívida y no limitarse a un simple repertorio de eventos y situaciones. Sin embargo, los detalles adicionales que implica la descripción humanizada de un hecho no deben oscurecer lo esencial.
El poder del periodismo solo tiene legitimidad efectiva si no se confunde con ningún otro, dado que el trabajo periodístico, al igual que el artístico o el científico, es un fin en sí mismo. El «Correio da História» no es el mensajero de una verdad instrumental con objetivos políticos, sociales, económicos o culturales. Al respetar las reglas de oro de la técnica y la ética, su credibilidad será mayor entre los lectores y conciudadanos a los que sirve, y con quienes asume su principal compromiso.


